miércoles, 12 de noviembre de 2008

Un nuevo enfoque de la conducta: El neoconductismo


HISTORIA DEL NEOCONDUCTISMO

A partir de los años treinta un grupo de psicólogos americanos, aceptando los principios básicos del conductismo (ambientalismo, mecanicismo, condicionamiento, enfoque no introspeccionista ni mentalista) utilizan variables intermedias como los propósitos, las cogniciones, los impulsos y los hábitos, para el análisis, la predicción y el control de la conducta. Este movimiento recibe el nombre de neoconductismo y destacan en él Edward Chace Tolman (1886-1959) con su obra La conducta propositiva en los animales y el hombre y Clark Leonard Hull (1884-1952) con Los principios de la conducta.

NEOCONDUCTISMOS
NEOCONDUCTISMO INTENCIONAL (Tolman)
Aunque algunos autores sitúan a Tolman en el grupo de las teorías como la Gestalt, la mayoría los encuadran en el neoconductismo ya que sus estudios se desarrollaron en el campo del aprendizaje y la conducta animal.
De la conducta animal, Tolman destacó los siguientes aspectos:
La conducta propositiva: parece tender hacia metas.
La necesidad de los animales de interaccionar con los objetos.
La tendencia animal a descubrir y preferir soluciones fáciles antes que las difíciles.
Ahora se suele indicar también que Tolman es el primer cognitivista:
porque usa conceptos mentalistas en la explicación de la conducta;
porque con su tesis de la existencia de mapas cognitivos parece defender una teoría representacional.
Explica la conducta en función de lo que el animal sabe: expectativas, conductas medio-fin, mapas cognitivos. Una importante diferencia respecto de las explicaciones de Hull: pare este autor el conocimiento aparente del animal que se refleja en su conducta era fruto de la concatenación interna de respuestas implícitas a estímulos implícitos (nociones mecanicistas, no mentalistas), para Tolman, sin embargo, dicho conocimiento aparente es una consecuencia de un conocimiento más profundo de las contingencias externas que el animal conseguía (explicación mentalista: el animal adquiere representaciones espaciales del medio).

OBJETO DE ESTUDIO: la conducta observable. Pero defiende un neoconductismo intencional: esa conducta es considerada de modo propositivo (mantenimiento de la conducta en una dirección determinada) e intencional. Además se explica la conducta en términos de variables intermedias (llamadas así porque se sitúan entre el Estímulo o variable independiente, y la Respuesta o variable dependiente): los mapas cognitivos (representaciones de la situación y con los que el animal puede desenvolverse en el medio).

Método: utiliza el método experimental, con pruebas de laberinto. En estas pruebas la solución del animal al problema propuesto era explicada introduciendo variables intervinientes (no observables) del tipo expectativas o mapas cognitivos, lo cual supone que el aprendizaje es una modificación del conocimiento que el animal tiene de las relaciones entre eventos ambientales.

Concepción del organismo: el organismo es activo: los sujetos aprenden no por asociaciones E-R, sino en función de las variables intermedias citadas.

NEOCONDUCTISMO DEDUCTIVO (Clark Hull)
Hull quiso establecer los principios básicos de una ciencia de la conducta, con la idea de que tales principios pudiesen explicar la conducta de animales de distintas especies, así como la conducta individual y la social. En sus obras principales “Principles of Behaviour: An Introduction to Behaviour Theorie” (1943) y “A Behaviour System” (1952) establece una serie de postulados de los que deduce corolarios y teoremas. Su “teoría sistemática de la conducta” propone el “hábito” como concepto central. La “fuerza del hábito” dependerá de que la secuencia estímulo-respuesta venga seguida de cerca por el reforzamiento y de su magnitud. Por su parte, el reforzamiento dependerá de la reducción del impulso (drive) asociado con una necesidad biológica (motivacional, emocional, etc.).
A diferencia de Tolman, Hull no prefiere las explicaciones mentalistas, para él el aprendizaje no es otra cosa que una serie de respuestas desencadenadas por los estímulos jerárquicamente dispuestos en función de su fuerza asociativa.

Hull desarrolló su trabajo bajo las ideas del llamado positivismo lógico (neopositivismo), doctrina que quiso analizar la lógica de la ciencia y que dio importancia a los dos aspectos siguientes:

Las teorías debía ser coherentes, y en el mejor de los casos construirse al modo de los sistemas lógicos deductivos.
Los términos teóricos debían definirse operacionalmente a partir de referencias en la definición a realidades observables.
El sistema propuesto por Hull incide, y por analogía con las ciencias formales, en los principios de coherencia interna. Esto no quiere decir que se aleje de la experiencia empírica pues Hull también estableció una normas de correspondencia para mediar entre los datos empíricos y los postulados y teoremas de la teoría.
Idea de teoría para Hull: las teorías deben partir de principios primarios y postulados; de ellos se deben deducir principios secundarios que correspondan a fenómenos observables; el rigor en esta concatenación deductiva debe ser análogo al que la geometría obtiene derivando los teoremas o principios secundarios de los principios primarios.
Dado que admite variables intermedias no-observables en la explicación de la conducta, algunos autores dicen que la teoría de Hull es representacional, si bien se añade el matiz de que las variables intervinientes (inobservables) manejadas por él no eran constructos hipotéticos, sino variables con apoyo empírico y que relacionan estímulos con respuestas, sin hacer una interpretación en términos psicológicos o fisiológicos; parecían ser meros símbolos matemáticos con una función sintáctica.
Objeto de estudio: al entender la conducta como un mecanismo de supervivencia del organismo, su perspectiva es la funcionalista; a ella se añade la teoría del refuerzo, por influencia de Thorndike, Pavlov y Tolman. La conducta es explicada en términos de hábito, hábitos que el organismo adquiere con el objetivo de reducir el impulso. Por su parte, el impulso no es otra cosa que la expresión de un estado de necesidad y es una variable intermedia de naturaleza fisiológica.

Método: utilizó el método hipotético-deductivo, aunque primando más los aspectos lógicos y deductivos de la teoría: quiso establecer los postulados o axiomas a partir de los cuales deducir las leyes y teoremas que explicaban la conducta y que debían ser probados empíricamente.
Concepción del organismo: organismo activo con capacidad de adaptación y que aprende por refuerzo (el que se da como reducción del impulso).

1 comentario:

Röxas Lëxcëss dijo...

Muchas gracias por la información, me ha servido mucho para mi tarea!!